Psicólogo
Sanitario
Integrador

«Un enfoque individualizado, centrado en ti.»
Consultas online

Psicólogo Sanitario Integrador Erik Mariño

«Juntos, retomaremos el control sobre tu vida»

Enfoque de trabajo

Un espacio adaptado:

Es común que el malestar se vincule a aprendizajes del pasado.

Patrones, que en su momento fueron útiles —por ejemplo, en el entorno familiar o el instituto— pueden volverse fuente de tensión cuando cambian las circunstancias o el contexto: una pareja, un trabajo, la universidad o la crianza de los hijos.

Por esto me gusta trabajar desde un enfoque integrador, dinámico y adaptado, que nos permita movernos entre tres puntos, y según lo que tú necesites en cada momento:

  • Estabilizar y aliviar síntomas del presente.
  • Explorar y sanar heridas del pasado, reformulando creencias sobre ti mismo, el mundo y los demás.
  • Proyectar un futuro alineado con los valores que te definen como persona.

En la práctica, me apoyo en diferentes modelos de intervención que iremos comentando, explicando y adaptando, siempre en función de tus necesidades y objetivos.

Te animo a que me preguntes lo que necesites —incluida la base científica de cada intervención—.

La terapia es un espacio compartido, y tú eres la parte más importante en este proceso.

¿Te gustaría saber más sobre mi formación?

Aspectos centrales en mi forma de trabajar

Atención

Atención a la experiencia presente.

Observar lo que ocurre, momento a momento.

Atender a las reacciones automáticas, las interpretaciones, los juicios y su impacto sobre el bienestar. 

Sentido de vida

Quien tiene un porqué, encontrará el cómo.

Conectar actos y valores, para enfrentar mejor la adversidad.

Sentir que conectas con tu proyecto de vida promueve un afrontamiento más resiliente.

Creencias e identidad

Integrar tu historia para no quedar atrapado en ella.

Comprender e integrar la huella del recuerdo permite reformular creencias negativas.

Este es un paso clave en aquellos casos donde el pasado continúa presente.

Mente y cuerpo

El cuerpo es nuestro mayor recurso.

A través de prácticas somáticas, exploraremos los patrones de activación y las tendencias de acción que organizan tu mundo interno.

El cuerpo puede convertirse en la base para recuperar calma, seguridad y confianza.